Como suponía, Amapolo vino a intentar arrimar cebolleta con Lavanda, cosa que a mi no me hacía ni puta gracia, y por la cara de asco que puso, parace ser que a ella tampoco. El susodicho asqueroso desgraciado antes mencionado se acercó a Lavanda con un aire (supuestamente) sensual, la cara de deprabado sexual que puso me dio tanto asco que vomite en aquel momento...una ardilla...con una metralleta (¿Qué hardcore no?), ardilla a la que le puse de nombre Ramba ( por lo de la metralleta más que nada).